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  • Olivia Breaker

¿Por qué Las Breakers es especialmente - pero no exclusivo - para mujeres?

Actualizado: 1 de dic de 2020


¿Por qué Las Breakers es especialmente - pero no exclusivo - para mujeres?

Las Breakers somos aquellas mujeres latinas empoderadas que estamos en busca de forjar un sendero profesional en países tan fantásticos, como los son Australia o Nueva Zelanda. Y aquí muchas (o muchos) se preguntarán, ¿por qué nos dirigimos a este grupo de personas: mujeres e inmigrantes? Ahí les va la explicación.


Todos - o al menos casi todos - somos conscientes de la desigualdad de género que hay en el mundo y, más aún, de donde venimos. Lo que muchos no sabemos (¡y nos sorprendió!) es que Australia y Nueva Zelanda siguen teniendo una brecha de género grande. Por ejemplo, en la actualidad, ¿sabías que en Australia la diferencia de sueldos entre una mujer y un hombre trabajando full-time es del 14% y en Nueva Zelanda es del 9.3%? Esto significa que una mujer se lleva a casa entre 150 y 250 dólares menos cada semana en comparación a un hombre. Peeeero! La otra cara de la moneda es que en estos países existe un gran movimiento para igualar los géneros en todos los ámbitos.



A diferencia de Estados Unidos, donde hay una fuerte presencia latina, ¿sabías que en Australia, el español es la séptima lengua más hablada y la décima en Nueva Zelanda? Además, pertenecemos aproximadamente al 15% y el 19% de la población inmigrante, respectivamente.


Y aquí vamos un poco con la parte técnica del asunto: Con esto podemos entender que Las Breakers nos encontramos en un doble círculo social, el de las mujeres y el de las inmigrantes (o grupo étnico minoritario conocido en Australia, como CALD - Culturally and Linguistically Diverse, es decir, personas que no tienen origen anglo-céltica). Sociológicamente, esto significa que estamos en dos niveles de interseccionalidad, es decir, nuestra identidad interactúa en múltiples y simultáneos niveles que sirve para ser clasificados ante la sociedad. En palabras más simples, somos un grupo social bastante particular de mujeres e inmigrantes.


Entendiendo lo complejo de nuestra identidad, podemos entender - pero no justificar - por qué hay tan pocas mujeres provenientes de culturas diversas que sólo hacen el 2.1 % de los casi 8,000 altos cargos que hay en las empresas de la lista ASX (Mercado de Valores de Australia), así como por qué en el ámbito de diversidad cultural, representamos un 20% menos que los hombres en la fuerza laboral australiana. Aquí les va otros datitos con respecto a las compañías ASX:



Este ‘doble enjuiciamiento’ - double jeopardy - para nosotras, latinas, puede ser visto de dos formas, como una ventaja o como una maldición. ¿Pero saben qué decidimos nosotras? Darle la vuelta a lo malo y verlo como una VENTAJA. Y no sólo eso, sino además crear herramientas que empoderen a mujeres latinas que quizá ven esto como una doble desventaja o hasta triple desventaja si empezamos a hablar de visas.


¿Por qué decimos que es una ventaja?


Pues por muchas razones. Y aquí te lo contamos:


  1. La más importante para nosotras es que está demostrado a través de muchas investigaciones, que a mayor diversidad cultural en una empresa, ésta tiene un ROI de devolución más alto (siglas en inglés para el retorno a la inversión), es decir, esto es conveniente para las empresas, pues la rentabilidad futura será mayor.

  2. La otra es que en Australia y Nueva Zelanda que, por ser países desarrollados, hay un fuerte movimiento por cerrar las brechas de desigualdad de género y de sector, por ejemplo, el sector de IT está dominado por hombres y hay mucho interés del sector público y privado por cambiar esto, lo cual está reflejado en becas de estudio y en las facilidades de encontrar trabajo. Como Rocio siempre lo dice, es el mejor momento para ser mujer en muchos sectores, especialmente en tecnología en Australia y Nueva Zelanda.

  3. Los inmigrantes demuestran un mayor índice de productividad y rendimiento durante su desempeño laboral, lo cual es bien valorado por los empleadores y recruiters. Esto debido a que al sentir cierta “desventaja” ante los trabajadores locales, buscan maximizar sus habilidades y capacidades. Esto no sólo ocasiona que los empleadores quieran retener a estas personas, sino también que les abre puertas a más oportunidades de superación.


En conclusión, las mujeres tenemos que aprovechar que estamos en un momento donde hay un fuerte movimiento de empoderamiento a la mujer, pero sin olvidar que aún hay mucho por hacer para tener un mundo ideal donde exista igualdad de género. Como Breakers queremos empoderar a todas esas mujeres latinas profesionales, empatizar con las que ya son Breakers y crear una comunidad donde podamos devolver todo lo aprendido a alguien más.


Y si tú eres hombre y nos estás leyendo, no creas que por ser hombre no eres bienvenido. Si bien este proyecto está dirigido a mujeres latinas, buscamos llegar a personas que compartan nuestra visión, sean tanto hombres como mujeres. ¡Así que bienvenidos todos a Las Breakers!





Fuentes